En el plan de gobierno que lanzó Jair Bolsonaro se prevé abrir las fronteras de Brasil, disminuyendo las barreras arancelarias y paraarancelarias y propiciar nuevos acuerdos bilaterales para evitar las restricciones de negociaciones individuales que mantiene el bloque en la actualidad.

Este proyecto para la economía regional lleva a pensar que de hacerse con la presidencia, el candidato de ultraderecha transformaría el Mercosur en una Zona de Libre Comercio, instaurando la independencia en la negociación de cada país con terceros, pero también debilitando la unidad y la fuerza del interbloque a partir de su condición de "gigante" regional.

 

 

En una entrevista con Crónica TV el ex miembro de la Cancillería, Carlos Bianco, explicó por qué todas las relaciones comerciales con Brasil están en riesgo e incluso el impacto del rotundo cambio de mensaje por parte del oficialismo local, que ya dejó de prometer "la luz al final del túnel" y se volcó a pedir que se acompañen los interminables ajustes.